Se acabó el "¿ya me depositaste?"
Gimgi es la agenda en línea para tu estudio de jumping, yoga o funcional. Tus alumnas apartan su lugar y registran su pago solas; tú abres la app y ves quién viene y quién ya pagó. Sin cuaderno y sin perseguir a nadie por WhatsApp.
Estamos abriendo cupo para los primeros estudios. Déjanos tu correo y te escribimos.
Si esto te suena, es para ti
El cuaderno. Quién viene el martes, quién ya no viene, a quién le quedan tres clases. Todo en tu letra y en tu cabeza.
La cobranza por WhatsApp. "Ahorita te deposito", capturas de pantalla a media noche, y tú revisando el banco para ver si ya cayó.
El lugar vacío. Alguien canceló dos horas antes y el lugar se quedó sin usar, aunque tres alumnas se hubieran metido si les avisas.
Cómo funciona
1. Subes tu horario una vez
Defines tus clases y a qué hora las das cada semana. Gimgi te arma el calendario y lo mantiene solo, semana tras semana. Si un día cancelas una clase, la cancelas ahí y tus alumnas se enteran.
2. Tus alumnas apartan su lugar
Cada alumna se registra con su correo, compra su paquete de clases y aparta su lugar desde el celular. Si te paga por transferencia o en efectivo, ella sube su comprobante y tú lo apruebas con un toque — o lo registras tú misma cuando te pagan en recepción.
3. Tú solo llegas a dar clase
Abres la lista del día y ves quién viene, quién ya pagó y cuántas clases le quedan a cada quien. Marcas asistencia y listo.
Lo que te quitas de encima
Deja de perseguir pagos
Tus alumnas compran paquetes de clases por adelantado y registran su pago ellas mismas: suben el comprobante de su transferencia y tú lo apruebas. El dinero llega directo a tu cuenta — Gimgi no lo toca, no lo retiene y no lo administra. Sigues cobrando como cobras hoy, pero sin ser tú quien pregunta.
Una regla clara, sin discutir caso por caso
Tú decides con cuánta anticipación se puede cancelar (por ejemplo, 12 horas). Si tu alumna cancela a tiempo, su clase no se pierde: le queda como crédito para reagendar. Si cancela tarde, la clase se consume. La regla es la misma para todas y la aplica el sistema, no tú.
Los lugares que se liberan no se quedan vacíos
Cuando una clase se llena, tus alumnas pueden anotarse en la lista de espera. Si alguien cancela, Gimgi le avisa por correo a la primera de la fila para que tome el lugar. Tú no mueves un dedo.
El cuaderno, al día y sin tu letra
Cuántas clases le quedan a cada alumna, cuándo se le vencen, quién asistió y quién faltó. Todo se actualiza solo cada vez que alguien reserva, cancela o paga. Se acabó cuadrar la libreta el domingo en la noche.
Estamos arrancando, y queremos arrancar contigo
Gimgi está en piloto privado con los primeros estudios de México. Todavía no es un producto que puedas contratar con una tarjeta desde esta página: estamos trabajando de cerca con un puñado de instructoras para que la herramienta se parezca a cómo trabajan de verdad, no a cómo un software supone que trabajan.
Si te interesa, déjanos tu correo. Te escribimos, te enseñamos cómo va y —si te late— entras al piloto con acompañamiento nuestro.
Déjanos tu correo
Te escribimos para enseñarte Gimgi y ver si tiene sentido para tu estudio. Nada más. No te vamos a llenar el correo de publicidad.